Durante este curso, más de 100 jóvenes universitarios/as
hemos participado de una experiencia atractiva, donde
el trabajo gratuito y el ver y juzgar con los criterios del Evangelio, han favorecido nuestra sensibilidad por los
más pobres y necesitados.

El ensayo de actividad voluntaria en Salamanca, colaborando con Cáritas, Cruz Roja, Comedor de Amigos del Silencio y los campos de trabajo durante el verano en Marruecos, Guinea Ecuatorial y Perú, han ido perfilando nuestro proyecto conforme a los objetivos que nos habíamos marcado.

El poder "salir", descubriéndonos en otra realidad, llevando una "Buena Noticia" al mundo más marginado, se ha convertido en la experiencia más interesante para el ejercicio de la solidaridad.

El "aprender a regresar" para contar y compartir nuestro descubrimiento, nos sitúa ya en un segundo programa más comprometido y con miras a otros puntos misioneros.

Este será nuestro punto de partida para el programa de este próximo verano que ahora presentamos, intentando aportar el descubrimiento personal de lo que cada uno ha ido percibiendo.
Una experiencia común