Por
lo general, la comida es escasa y se hace a base de arroz y masa de harina de
maíz. Los más afectados suelen ser los niños pequeños. La preocupación de las
Hermanas estará precisamente en cuidar de los niños en periodo de lactancia.
Complementos a base de leche en polvo, hasta que puedan salir adelante, se les
dará en el Centro Nutricional. Por él pasan hasta 30 madres con sus niños durante
50 ó 60 días. El Centro Nutricional de Inhangoma, actualmente, tiene 16 mts.
Cuadrados y, aunque es una sencilla construcción reciente, necesita con urgencia
una ampliación.
Creemos que merece la pena dedicarse una persona a esta actividad. Además de
darles de comer hay que hacer un trabajo continuo con las madres. Ellas están
acostumbradas a trabajar diariamente en la finca o en la casa y no llevan bien
el estar recluidas durante dos meses en ese espacio tan reducido.
Los niños de la calle nos sorprendieron vendiéndonos ratones listos para cocinar.
Nos parecía mentira, pero debe haber mucha gente que los compra, a juzgar por
la cantidad de vendedores que salieron a nuestro camino. Y es que cuando el
hambre aprieta, cualquier cosa es buena para llevarse a la boca.

La
hermana Begoña sostiene en sus brazos a un niño con desnutrición
aguda.