A
partir de las inundaciones, distintas O.N.G. se han volcado en ayuda humanitaria
y en el asentamiento de la población en zonas más seguras. A modo de ejemplo,
Médicos sin Fronteras todavía permanece desplazando agua potable con cisternas
a estos campos provisionales.
Otros se encargarán de llevarles arroz y alimentos. La vida continúa y hasta
se instalan escuelas en tiendas de campaña, pero la actividad productiva de
la agricultura está paralizada, hasta asentarse en otro lugar seguro, donde
poder construir nuevamente su payota con cañas y paja. Ciertamente el problema
surge después.
Ahora se plantean ¿dónde ir? ¿Quién les ayudará a rehacer su vida cuando las
aportaciones de emergencia se terminan?
Cada
año las inundaciones hacen de las suyas. Este año alrededor de
80 mil familias se quedaron sin nada